miércoles, diciembre 23, 2009

Finalizando 2009, camino al 2010


Faltan pocos días para que 2009 se termine y comience 2010.

¿Cómo resumir un año tan intenso y jugoso como este que está por terminar? ¡Qué difícil!

2009 ha sido un año de soltar y tomar, como siempre, como es la vida. Quizá la diferencia sea que esta vez lo he hecho con mucha más conciencia que en otros momentos.

Los proyectos de trabajo se han ido consolidando, gracias a Dios y a tanta gente que sigue apoyando y creyendo en este trabajo. Los proyectos personales también han ido tomando forma.

Y en definitiva, hay varias ideas que se me hacen figura en este momento y que creo han sido la clave para los logros alcanzados:

+ Amo profundamente lo que hago. Mi trabajo es mi pasión y mi pasión está vinculada a mi trabajo.

+ Siento un profundo respeto por la gente que se me acerca. No quiero salvarlos o hacerlos cambiar, solo los miro y trato de acompañarlos de la mejor manera que puedo.

+ En mi agenda trato de que tener siempre algún tiempo libre, algún momento para mí, para hacer nada, para mirar al techo, para simplemente descansar o hacer lo que se me antoje.

+ Mi acercamiento hacia el dinero como un medio y no como un fin. Me gusta el dinero, tenerlo y gastarlo. Y al mismo tiempo, parto del principio de que las actividades que hago tengan lo que es para mí un “precio justo”.

+ He aprendido que no todas las terapias son para todo el mundo, ni todos los terapeutas para todas las personas. He aprendido a flexibilizarme en ese sentido y saber que hay diferentes maneras de llegar a una persona y a su proceso personal.

+ Y uno de los aprendizajes más grandes que llevo de este año de trabajo es que lo mejor sucede cuando trabajo con los recursos del otro, con sus posibilidades reales y no cuando lo hago desde lo que espero que suceda o lo que quiero que pase.

Y las Gracias…

+ A CIEDIS, por su apoyo (Gabo, Alfonso y Bea).

+ A cada uno de los participantes de los talleres y cursos. Por su aporte, energía, ganas y afecto. Soy una privilegiada al conocerlos.

+ A los pacientes. Los que llegaron, los que se fueron, los que están por venir. Gracias a ustedes puedo mirarme cada día.

+ Gracias a mis papás por su confianza y apoyo en cada espacio de mi vida. Con ellos entiendo la letra de la canción de Rubén Blades, “Amor y Control”: “El deber de un padre no acaba jamás. Que el amor de padre y madre no se cansa de entregar. Que deseamos para ustedes lo que nunca hemos tenido”.

Y ahora, un resumen de lo hecho este año…

Cursos, Seminarios y talleres



Los primeros días de 2009 me senté frente a la agenda y plasmé en este nuevo cuaderno lo que sería mi trabajo durante estos 12 meses que están por terminar. Mirando hoy este mismo cuaderno, ya desgastado y muy usado, me sonrío, pues todo salió mejor y diferente de lo esperado.

Este año el trabajo estuvo dividido entre los talleres de un día, los seminarios de varias semanas y los diferentes eventos de Constelaciones Familiares.

Los talleres de un día que dicté este año fueron:
• Metas y objetivos para 2009 (enero)
• Mi Pareja Interior (febrero)
• Ni tú, ni yo: los dos (julio) – Dictado junto a Alfonso Angulo–
• Taller de Constelaciones Familiares (noviembre)

Los cursos y seminarios que dicté este año fueron:
• Autoasistencia Psicológica (abril-mayo)
• Los sueños más que sueños son (junio-julio)
• Gestalt para la vida (septiembre-diciembre)

Y sobre Constelaciones Familiares, organicé varios eventos y encuentros:
• Jornadas de Constelaciones con encuentros temáticos: introducción a las CF, mis excluidos y parejas previas. (marzo)
• Grupo de Constelaciones I (seis encuentros) (mayo-julio)
• Grupo de Constelaciones II (ocho encuentros) (septiembre-diciembre)



Se cuenta rápido y a la vez fue mucho el tiempo dedicado, las ganas puestas y los frutos de cada espacio compartido. Tengo atesorados en mi corazón los recuerdos de cada taller, de cada sesión, de cada participante.



Como docente de CIEDIS, tuve el privilegio de dar clases de Gestalt en dos grupos: uno en Caracas y otro en Mérida. Ambas experiencias muy enriquecedoras. Gracias a Gabo y a Alfonso por los viajes por el Páramo… grandes canciones y pensamientos nos acompañaron en cada viaje.


En un plano más personal



Este 2009 comencé un curso de un año llamado “Psicoterapia Paradigmática y Estratégica”. Poco a poco, nos fuimos adentrando en un modo de abordaje terapéutico nuevo para mí y que me ha resultado muy interesante y enriquecedor para el trabajo diario. Si Dios quiere, en 2010 participaré en el segundo nivel de la formación.

La escritura sigue siendo mi compañera. Sigo publicando la columna “En primera persona” para el semanario Correo del Ávila. Esos pequeños escritos suelen ser una importante válvula de escape para mis manos.

También solté actividades. Dejé de colaborar con la Revista Estética y Salud y dejé la formación en CIEDIS. Con ambas oportunidades y momentos estoy muy agradecida. Fue importante estar allí. Tanto con el medio, como con CIEDIS, sigue el trabajo, desde otro lugar.

Lo que viene



La agenda de 2010 viene cargada de muchos proyectos e ideas. Algunos que voy a lanzar nuevamente, como el Seminario de Autoasistencia Psicológica y el de Sueños. Y otros nuevos proyectos, como el Grupo de Enriquecimiento Terapéutico (para nuevos terapeutas) y un taller de Expresión, creatividad y crecimiento personal, solo por nombrar algunos.

Con Constelaciones Familiares, vamos a hacer talleres de un día, jornadas de cuatro encuentros y grupos de diez sesiones. Para todos los gustos, necesidades, ganas y formas. Este trabajo es tan hermoso que nadie debería quedarse sin conocerlo.

Cuento con mis ganas, mis manos, mi mente y mi corazón para llevar adelante estos proyectos. Y obviamente, espero contar con la gente que espero llegue a trabajar y me permita acompañarla en este paso.

¡Lo más hermoso de lo que hago es que no puedo hacerlo sola!
Y estoy muy agradecida por ello.



Gracias a los que ya no están y estuvieron alguna vez.
Gracias a los que están y no saben si seguirán estando.
Gracias a los que están por venir, aunque aún no sepan que están por llegar.
Gracias a TODOS, sin exclusión.

Feliz fin de 2009. Y mejor inicio de 2010.


jueves, diciembre 10, 2009

Cierre grupo "Gestalt para la Vida". Dic 09


El lunes 7 de diciembre de 2009 cerramos el Seminario "Gestalt para la Vida" en Caracas.

Durante 12 semanas nos estuvimos paseando por teoría y experiencias vivenciales bajo la mirada de la Psicoterapia Gestalt. Una experiencia de tres meses cuya idea era dar a conocer a los participantes una forma de ver y estar en el mundo.

Este seminario fue ideado luego de haber dictado el de Técnicas de trabajo Gestáltico, dirigido a terapeutas y facilitadores. Soy de las que cree (dudo que de manera original) que la Gestalt es tan buena que no sólo debe usarse en Psicoterapia, por ello se me ocurrió montar este curso en el que los participantes (de diferentes áreas de trabajo), pudieran llevarse herramientas para su día a día desde este enfoque.

Y así lo hicimos. Agradezco enormemente a los participantes. Este grupo, en particular, me mostró cosas nuevas sobre la Gestalt (desde la práctica), por sobre todas las cosas me enseñó a que la mejor manera de trabajar con el otro es hacerlo desde sus recursos (los reales y los que SÍ tiene) y me enseñó la belleza y la maravilla que puede pasar al danzar con las resistencias del otro... Genial!

También agradezco a CIEDIS por su apoyo en los proyectos de 2009. Mil gracias!

En 2010 abriremos el Seminario de Técnicas Gestálticas, una batería de técnicas de trabajo para nuevos terapeutas, psicólogos y facilitadores. También abriremos el de Autoasistencia Psicológica (Técnica de trabajo creada por Norberto Levy) y el Seminario de Sueños (para aprender a descubrir el mensaje de tus sueños)

Nos seguiremos encontrando en el camino!

domingo, diciembre 06, 2009

Grupo de Constelaciones Familiares - Dic 2009





Este 5 de diciembre de 2009 fue el cierre del Grupo de Constelaciones Familiares que comenzó a trabajar en septiembre de este año.

Un total de ocho encuentros y 60 horas culminaron con la entrega de certificados, muchas fotos, regalos y un riquísimo almuerzo navideño.

Como facilitadora de este grupo, estoy muy contenta con el recorrido. Trabajamos mucho! Aprendimos mucho! Nos divertimos mucho! Para mí, fue un honor trabajar con todas estas hermosas, profundas y simpáticas mujeres que fueron uniéndose y creciendo en el camino.

Les doy las más grandes de las GRACIAS. Gracias a ustedes, su participación y apertura, pudimos caminar juntas.

Gracias a los que participaron como invitados, representantes, clientes, pacientes, amigos y consteladores. Solo tengo palabras positivas para esta experiencia.

En febrero de 2010 comienza el próximo Grupo, si Dios quiere. Agregaremos sesiones, prácticas y contenido. Desde ya están invitados a entrar, a volver, a trabajar.

Cientos de gracias a los que vinieron antes, millones a los que están por venir. Y mil gracias a los que están ahora!

Raiza

domingo, noviembre 22, 2009

“La nueva pareja de mi papá”


Los cuentos infantiles tradicionales pintan a las madrastras como seres maléficos que vienen a separar a los padres de sus hijos. Son narizonas, feas, con verrugas en alguna parte del rostro y por sobre todas las cosas, son malas.

Quizá de este contexto viene la idea social de que la segunda pareja de papá puede resultar una amenaza para los hijos, la madre, el padre, es decir, para todo el sistema familiar.

¿Qué otra mirada podemos darle a esta realidad?

El orden

Uno de los principios más importantes dentro de los sistemas familiares es el orden, es decir, que cada uno ocupe su lugar, el que le corresponde. Y quizá es uno de los errores que con más frecuencia se comete al ingresar un nuevo miembro a la historia.

Por ejemplo, mamá y papá se separan heridos y molestos, quizá papá (en este caso) desea que su próxima pareja ocupe el lugar de mamá, pues está bravo con ella. ¿Consecuencias? Los hijos pueden rechazar a la nueva pareja del progenitor. La razón es simple: nadie puede ocupar el lugar de mi mamá. Cuando rechazas a mi madre, me rechazas a mí.

Mamá y papá no son reemplazables. Los hijos son solo los hijos y no pueden ser parejas sustitutas. Y la nueva pareja debe tener mucha conciencia de que ella vino después y por sobre todas las cosas, hay otras personas que llegaron primero a la vida de ese hombre.

Una madrastra que mira

La segunda pareja tendrá mucho más chance de quedarse en esa relación si logra mirar con respeto a la primera esposa y madre de los hijos de su amor. En esa mirada hay un asentir implícito, un “si” interno que no lucha, sino que acepta que hay una historia que vino antes. No se trata de que sean mejores amigas y vayan juntas a hacer las compras, se trata de darle el lugar que tuvo y que tiene.

Cuando la madrastra dice SI a la primera esposa, es como si dijera SI al mismo tiempo a los hijos. Esto, de manera tácita e inmediata, hace que los hijos no tengan que defender a nadie. Se sienten respetados.

En un sistema de familia, todos caben. El único detalle es que cada uno tiene su puesto y necesita ocuparlo.

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

jueves, noviembre 05, 2009

Taller de Constelaciones Familiares - 21 nov 2009

Constelaciones Familiares
Jornada teórica y práctica de un día



“REUNIDOS EN FAMILIA”

Sábado 21 de noviembre de 2009
De 9 a.m. a 5 p.m.


Para los que no conocen el trabajo de Constelaciones, para los que sí, para los que quieran aprender más, para los que quieren saber sobre la familia y las lealtades que nos unen a ella, para los que quieran darse cuenta, para los que deseen descubrir algo nuevo sobre sus propias dinámicas familiares, para los curiosos, para los que quieran y puedan.

Nos reuniremos este sábado 21 de noviembre en la sede de CIEDIS en Caracas para trabajar desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, en un taller vivencial de Constelaciones Familiares.

Nos acercaremos a este trabajo desde la mirada teórica y la práctica, no sólo con casos y movimientos, sino con ejercicios y experiencias para todos los asistentes.

El taller es sólo para 15 personas. Tomaremos entre los asistentes, los casos para las constelaciones grupales.

LOS DATOS

Fecha y hora:
Sábado 21 de noviembre, de 9 a.m. a 5 p.m.
(Con un receso para almorzar entre 12.30 p.m. y 2 p.m.)

Precio:
Bs. F. 150

Lugar:
Hotel Continental Altamira. Salón Amacuro.
Av. San Juan Bosco, entre 2da y 3era transversal de Altamira. Caracas.

Para apartar tu cupo o pedir información, llama a los siguientes teléfonos: 414-2788522 / 412-9631191 o escribir un mail a raizaramirez@gmail.com

Facilitadora:
Raiza Ramírez. Psicoterapeuta Gestáltica y Consteladora Familiar.

lunes, noviembre 02, 2009

El responsable de mis necesidades














¿Quién es el responsable de tus necesidades?

Una mujer está molesta con un hombre. Está más que brava, está furiosa. Desea y necesita hablar con este señor y decirle lo que siente. Eso lo tiene claro.

En una conversación previa, él quedó en llamarla. Ella está esperando la llamada que aún no llega. Mientras tanto, su necesidad sigue sin ser satisfecha y por lo tanto, la situación sigue estando abierta y la molestia presente.

El cómo

Bien indica la teoría sobre Psicoterapia Gestalt que el tema de las necesidades no se trata de tenerlas o no, pues todos los seres humanos las experimentan. El verdadero tema es CÓMO cada organismo las satisface.

En el ejemplo anterior se puede mirar. La cuestión no se trata de la molestia de esta mujer, sino lo que hace ella con su molestia y cómo la canaliza.

La primera trampa: evitar

Uno de los obstáculos que nos podemos colocar las personas para no satisfacer nuestra necesidad es cerrarnos el paso hacia “eso” que estamos requiriendo. Si bien no lo hacemos de manera conciente, igualmente lo hacemos.

Siguiendo con la historia anterior de la mujer molesta. Ella estaba tan brava que decidió apagar su teléfono, borrar al hombre de sus listas de contacto en diferentes medios, no estar disponible para él. Suena contradictorio, ¿Verdad?

¿Cómo es que si mi necesidad es hablar contigo, cierro los medios para comunicarme contigo?

Segunda trampa: sin responsabilidad

Si evado mi necesidad y la dejo en manos del otro, estoy entregando mi destino al afuera. Ya no soy responsable de lo que me sucede y son los demás, sean quienes sean, los que deciden y tienen la potestad sobre mis estados de ánimo y lo que logro satisfacer o no.

La mujer sigue molesta con el hombre. Él no ha llamado. Ella espera la llamada. ¿De quién es la necesidad y de quién es la responsabilidad de satisfacerla? Quizá la necesidad de él sea diferente a la de ella y por eso no llama. No lo sabemos.

Si bien es cierto que no siempre necesitamos estar “cara a cara” para cerrar una situación abierta, es muy importante que comencemos a mirar nuestras necesidades y entendamos que somos nosotros los que podemos hacer algo por ellas, por lo menos intentarlo.

Autor del texto:
Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, octubre 25, 2009

El contacto: conmigo y con los otros


El ser humano está en contacto consigo mismo y con el mundo exterior todo el tiempo. Abre y cierra episodios de contacto de manera continua, por lo menos los organismos que funcionan sanamente así lo hacen.

El contacto es lo que me permite encontrarme nutritivamente con el mundo exterior. Y sólo a través del contacto puedo lograr el desarrollo completo de mi identidad.

Y al hablar de “contacto”, no se refiere exclusivamente al encuentro físico, tiene que ver con las emociones, lo no tangible, los espacios psicológicos.

El proceso

Sucede de la siguiente manera: el organismo tiene una necesidad. Una vez la siente e identifica, moviliza sus recursos y sale al ambiente para buscar “eso” que requiere y así satisfacerse.

Si este proceso sucede de esta manera, la persona logra integrar algo novedoso a su sistema. El individuo selecciona lo que quiere, lo asimila y al finalizar el encuentro, se distancia.

También puede suceder que el organismo en su búsqueda, rechace lo que no quiere. O coloque un límite con aquello que le resulte invasivo o amenazante.


La frontera

Otro concepto importante en el tema del contacto es la frontera o límite de contacto. Desde el marco teórico se define como el punto donde el yo se relaciona con lo que no es el yo. Dicho de otra manera, es el punto donde termina mi cuerpo y comienza el afuera.

Es en este espacio donde se da el contacto. Y esta frontera tiene una función muy importante, que es mantener la separación de tal manera que la unión no resulte amenazante para la persona.

Lo más sano, desde un punto de vista emocional, es que esta frontera sea permeable y flexible, de tal manera que se pueda sumar lo nuevo y al mismo tiempo, permanecer a salvo.

Está predeterminada por la gama de experiencias previas en la vida de cada ser humano. Esto significa que si mis momentos previos han sido felices, quizá mi límite es más flexible; si, ha sucedido lo contrario, mi frontera será más rígida.

Lo anterior hará que mis experiencias con el afuera sean menos frecuente, más predecibles y repetitivas.

Entonces, ¿Cómo mejorar el contacto? El contacto solo se trabaja con más contacto. La idea es darnos el permiso a flexibilizar nuestra frontera para hacer de cada encuentro con el afuera algo diferente y, de esta manera, sumar algo nuevo a nuestro organismo.


Autora del texto: Raiza Ramirez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares.

viernes, octubre 16, 2009

¿Quién es el bueno y quién es el malo?


Apuntes de Constelaciones Familiares:
El bueno y el malo. ¿Quién es quién?

Hay mandatos sociales. Hay, en teoría, cosas que se deben hacer y otras que NO se deben hacer. Están los llamados buenos y los llamados malos. Están los que reciben aplausos y los que son señalados por los demás. Mi pregunta es: ¿Quién tiene la razón? Otra pregunta: ¿Quién es el bueno y quién es el malo?

Gracias al trabajo y al aprendizaje que he tenido la suerte de ver y tener con Constelaciones Familiares, cada vez me paro menos a pensar en los buenos o los malos de las historias. Cada vez hay menos juicios ante lo que hace uno o el otro. Cada vez hay menos señalamientos.

Trato de mirar cada historia con ojos bien abiertos y sin dejarme de maravillar de lo grande que es el balance y la compensación en cada grupo, y de cómo se cumple una y otra vez, especialmente, cuando alguien queda excluido de la familia.

Del lado del “malo”

Cuando me cuentan una historia de alguien “malo”, una persona que se comporta “mal”, una persona que hace “lo peor”, un ser humano que “se sale de lo establecido”, mi primer pensamiento es: ¿A qué persona de su familia estará representando? ¿Con quién estará embrollado? ¿De dónde proviene este supuesto mal?

En este punto me recuerdo de Carola Castillo, quien en nuestra formación solía decirnos algo así como que cuando le mostraban al bueno y al malo, ella se sentaba al lado del malo, pues quizá los supuestos buenos eran más numerosos y quizá hacía falta alguien que se sentara junto al supuesto malo, lo mirara y le diera un lugar.

Y es que regularmente, ¿Qué hacemos con los malos? Los excluimos, los sacamos de nuestra vida, lo execramos de la familia, les dejamos de hablar. Y allí comienza o sigue el desbalance, dependiendo de la historia.

Por ejemplo, si vemos a dos hermanos: uno de ellos trabaja, estudia, es responsable, no se mete con nadie. El otro, es alcohólico, enfermo, quizá roba o es adicto. ¿Quién es el bueno? Respuesta rápida: el que no se mete con nadie. Quizá el otro sea el excluido, señalado, execrado, porque es el malo.

En la teoría de Constelaciones Familiares, cuando se trata de los hermanos, se dice que entre ellos, sin importar la cantidad, se reparte (por así decirlo), los temas de la familia, tanto los buenos como los menos buenos. Sin embargo, puede pasar que uno de ellos, generalmente el mayor, tome una mayor carga de los problemas; de esta manera, los otros hermanos quedan con menos carga, más livianos.

Lo anterior, aunque suene extraño, termina siendo un acto de amor, de lealtad. “Por ti, hermano y por mi familia, tomo esta carga. Te dejo más liviano a ti, más libre. Lo tomo yo antes de que lo tomes tú”, serían las palabras del hermano mayor.

Con esta mirada y tomando el caso anterior, vale preguntarse de nuevo: ¿Quién es el bueno y quién es el malo? ¿Quién lo hace mejor y quién lo hace peor? ¿Quién paga el precio más alto?

Mirar, asentir y honrar

Bajo esta perspectiva y con el ejemplo anterior, hay dos aspectos importantes a tomar en cuenta.

El primero, que el hermano “bueno”, pueda mirar y reconocer a su hermano “malo”. Que pueda asentir, aunque sea doloroso, a ese destino. Que pueda mirar que gracias a esta carga, él está un poco mejor. A veces es difícil, especialmente, cuando hay miedo, dolor, rabia e incluso puede haber una pregunta intrínseca: ¿Qué pasa que yo estoy “bien” y mi hermano está “mal”?.

Puede también darse el siguiente pensamiento: “Yo quiero que mi hermano esté bien”. Y detrás de esta frase hay un irrespeto al destino del otro. No se reconoce su carga y se le critica. Es paradójico y es lo que señala la teoría de Constelaciones Familiares.

La mirada que brinda solución entre estos dos hermanos es que el que está “bien” pueda mirar y honrar a su “hermano malo”, que pueda asentir a su destino. “Hermano, ahora puedo mirarte y puedo mirar lo que haces por mí. Honro tu destino, con amor y dolor. Y haré lo mejor que pueda con mi vida. Gracias por tomar esta carga por mí y por nuestra familia”, pudieran ser sus palabras de resolución.

Con esta resolución, no sólo puede cambiar la relación entre estos dos hermanos, sino también puede evitar las repeticiones en las siguientes generaciones.

Salir del embrollo

Personalmente, creo que asentir al destino de un ser amado puede ser difícil e incluso doloroso, especialmente si se trata de un destino con más carga. ¿Cómo asentir al cáncer de un familiar? ¿Cómo decir SI a un accidente de un ser querido? ¿Cómo honrar el destino de un adicto al que amo?

Lo anterior requiere de fuerza, de valentía, de dignidad. Es un reto a la arrogancia, a nuestra necesidad de querer cambiar lo que le sucede al otro y solo mirarlo sin intención.

Ahora bien, como decía al principio de este texto, al mirar un caso de víctimas y perpetradores, trato de observar quién falta y a quién podría estar representando el cliente o qué puede estar mirando que los demás miembros de su familia no ven.

Imaginemos el mismo “hermano malo”, el que está enfermo, es adicto o alcohólico. Éste, podría estar imitando el destino de un perpetrador de su familia o podría estar haciendo balance por una víctima de su familia que fue excluida por dolor.

Una solución posible para el sistema está en traer a la constelación a una víctima y su perpetrador de la familia con la que trabajamos. Sin importar necesariamente la generación con la que trabajemos, o si tenemos la información exacta de lo que sucedió en esa familia.

Sólo cuando la víctima y su perpetrador puedan encontrarse, el sistema tendrá un poco más de paz. Y esta persona, embrollada en su sistema, tendrá un poco más de libertad para elegir lo que decida desde otro lugar, con menos carga.

“Ahora puedo mirarlos. Junto en mi corazón y en mi alma a todas las víctimas y perpetradores de mi sistema. No puedo hacer nada por ustedes, es mucha carga para mí. Por favor, mírenme con cariño si lo hago diferente a ustedes, si dejo de ser el perpetrador o la víctima, si soy un poco feliz. Por favor.”

Cada familia es perfecta. Cada quien hace lo mejor que puede con su destino. A veces la carga es más pesada, a veces más liviana. Y siempre estamos unidos a los nuestros, más allá de quien sea el bueno o el malo. Todos cabemos. Todos tenemos un lugar.



Autora del texto: Raiza Ramirez
Psicoterapeuta Gestalt y Terapeuta en Constelaciones Familiares.

jueves, octubre 15, 2009

El balance en las relaciones


Cuando dos personas se relacionan se teje una red entre ellas. Es una red invisible, casi como una telaraña que, marca la forma en la que estos dos seres humanos se van a vincular o cómo será la dinámica de la relación.

Es como una suerte de guión que se va escribiendo. Cuando tú dices esto, yo reacciono de esta manera. Cuando yo te hago aquello, tú respondes de cierta forma.

Cuando ambas partes se sienten en balance y es armonioso el intercambio, la relación camina y tiene posibilidades de crecer. Cuando no es así, comienzan las dificultades y los problemas.

¿Qué pasa cuando una persona entrega más que la otra en una relación? ¿Qué pasa cuando una de las dos recibe más de lo que entrega? Se crea un desbalance entre ellos que, de permanecer, es probable los distancie en el tiempo.

Si bien es difícil generalizar, pues cada caso y pareja es un mundo, hay algunos aspectos que se repiten. Veamos algunos ejemplos.

El que entrega más y recibe menos, puede correr el riesgo de quedarse sin nada entre sus manos. Lo da todo por la relación y no se guarda nada para sí mismo. Y al darlo todo, llega un punto en el que ya no tiene nada más que entregar. A veces, esta persona, actúa de esta manera, pues necesita garantizar el afecto del otro y cree que de esta manera esto pasará.

Por el otro lado está quien recibe más y da menos en el vínculo. Toma sin pedirlo, sin manifestar que lo necesita, solo lo toma. Y no entrega en balance a lo que va tomando. Probablemente porque la otra persona no se solicita o demanda, o quizá porque ésta no tenga mucho para darle.

Entre ambos puede tejerse una red de dependencia: ambos se necesitan. Uno, para entregar; y el otro, para recibir. Y aunque por un tiempo, esta forma de relacionarse les puede funcionar, en un punto, la balanza buscará su equilibrio y esto puede hacer que la relación entre en crisis.

Para esto, la solución es simple y complicada al mismo tiempo: buscar y encontrar el balance. Hay una frase que lo resume: “No des más de lo que puedas recibir. No tomes más de lo que estés dispuesto a dar”. Sólo así se va logrando el equilibrio en una relación y la posibilidad de mantenerse en el tiempo.



Autora del texto: Lic. Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares

domingo, septiembre 27, 2009

¿Quién soy hoy? Mi actualización


Vamos a tratar de imaginarnos la siguiente imagen: una computadora nueva, portátil, con una gran capacidad en su disco y de memoria; tiene el más reciente sistema operativo y corre a la velocidad de la luz. Es hermosa y perfecta. Y en vez de usar un programa nuevo para escribir, le instalas uno antiguo.

¿Qué pasaría con esta computadora? ¿Funcionaría o no? Quizá una parte pueda andar correctamente y seguramente otra no lo haría tan bien. Quizá la máquina se guindaría y ya no podríamos disfrutarla y usarla completamente.

Esta analogía es parecida a lo que nos puede pasar a los seres humanos si no nos actualizamos a nosotros mismos.

¿Cómo es eso de actualizarnos?

Significa estar en contacto con nuestras necesidades del presente, con nuestras ideas del ahora, con lo que estamos siendo en este momento y actuar de acuerdo a ello.

Significa dejar el pasado atrás y no generar acciones desde lo que creemos que somos, desde lo que los demás nos dijeron que somos, o desde lo que deseamos ser.

¿Cómo podemos lograr esto?

La invitación es a hacer el siguiente ejercicio: piensa en todas las cualidades o características que creen te identifican (esto incluye los defectos también). Puedes incluso hacer una lista con ellos.

Una vez la tengas frente a ti, léela con atención y cuidado. Y fíjate en cada una de las palabras que allí colocaste. Observa y siente si esas características están vigentes en el ahora o no. Mira si son cualidades que observas en ti o son algunas que otros te han dicho que eres o tienes.

El siguiente paso es eliminar las palabras que ya no están presentes en el aquí y el ahora. Y quedarte solo con las que sí tienen vigencia para ti en este momento.

Así podrás darte de cuenta de la persona que estás siendo hoy en tu existencia. Y de esta manera actualizar tu propio software en tu computadora personal.

Autor del texto: Raiza Ramírez
Psicoterapeuta Gestáltica y Terapeuta en Constelaciones Familiares